Loyola de Palacio, ex Comisaria Europea de Transportes y Energía y Presidenta del Consejo de Política Exterior del PP
   
 
 
 
   
 

 

europa es mÁs necesaria que nunca

 

Para la Presidenta del Consejo de Política Exterior del Partido Popular, países como España, Portugal, Alemania, Francia o Italia, que comparten elementos culturales de base y poseen unos intereses económicos muy trabados, tienen muchas oportunidades de defender y proyectar dichos modelos a nivel internacional. En ese sentido, el “no” en Francia y en Holanda al Tratado Constitucional ha sido un “accidente importante”. Aún así se muestra optimista y piensa que “Europa va a seguir adelante”.

¿Qué impacto pueden producir los altos precios del petróleo registrados sobre el crecimiento económico europeo en 2006?

Indudablemente va a tener un impacto negativo en el crecimiento mundial y, lógicamente, en el crecimiento europeo y español. Menos, en el crecimiento de la UE, porque su economía es menos intensiva en energía que otras. Los precios muy elevados del petróleo tienen, en primer lugar, unas consecuencias catastróficas, sobre todo para los países en vías de desarrollo, los más pobres, para los cuales supone, por ejemplo, cortes de luz, restricciones de suministro y un frenazo total para su economía. Para las economías más eficientes desde el punto de vista energético supone un lastre, en un momento en que parecía que Alemania iba a tirar para adelante y que la economía europea empezaba
a recuperarse. Indudablemente no va a facilitar las cosas. De ahí a achacar que no se crezca por culpa del precio del petróleo es exagerado. Tenemos que ser conscientes de que vamos a registrar precios de petróleo altos, porque estamos llegando al máximo de producción petrolífera mundial, en los llamados petróleos convencionales, el denominado “pico de Hubert” y porque los nuevos recursos son más caros.


Por otro lado, existe un incremento de la demanda, más aún por parte de los grandes gigantes como China, India y otros países emergentes. La tensión entre oferta y demanda genera que estemos llegando al máximo de la capacidad de producción a nivel mundial. En definitiva, la demanda crece más rápido que la mejora de la eficiencia y el aumento de la capacidad productiva..

¿Y qué repercusión puede tener el alza de precios del crudo sobre la inflación y la competitividad de las empresas españolas?

Por supuesto que negativa. Aunque hay que recordar que, según los últimos datos del IPC, lo que ha crecido es la inflación subyacente, aquella en la que se descuentan los precios de la energía y de la alimentación. Es decir, España tiene unos problemas de inflación y de pérdida de competitividad al margen del problema del petróleo. Problemas que obedecen a que, durante los últimos años, no se ha hecho una reforma estructural positiva para dinamizar nuestra economía. Estamos viviendo de las rentas del “modelo Rato”.

¿Qué opina sobre el debate que enfrenta en la UE a los partidarios de la liberalización de los mercados con los defensores del proteccionismo ante el desafío de la globalización, sobre todo en lo que respecta al mercado de la energía y al de las telecomunicaciones?

Estoy claramente a favor de lo que es la integración del mercado europeo. Un mercado abierto a la competencia y, por tanto, mi posición es contraria a lo que está manteniendo el Gobierno español que claramente es ir para atrás y negativo para nuestro país. Confío en que no lo consiga y que sencillamente se apliquen las normas comunitarias, y que en España se siga adelante con lo que es un mercado de la energía y de las telecomunicaciones, no sólo liberalizado a nivel de nuestro país, sino integrado en el conjunto del mercado europeo.

Respecto a la OPA sobre Endesa, ¿cree que al final triunfarán las tesis del Gobierno de España o las de la Comisión Europea?

Creo que el Gobierno español está fuera de las normas comunitarias y que el reglamento que aprobó en su momento, a mi entender, incumple todos los principios comunitarios de libertad de circulación de capitales, de libertad de establecimiento, y además también incumple las normas específicas de regulación del mercado de la energía, donde claramente hay un mercado europeo y no se puede discriminar por razón de nacionalidad entre compañías europeas. El Gobierno español sólo podría mantener esta posición en el caso de empresas de terceros países.

Aún así parece que dentro del marco europeo estamos asistiendo a una ola de proteccionismo...

Es evidente que sí hay unos reflejos proteccionistas dentro de la UE que me parecen enormemente negativos para todos y cada uno de los países de la Unión e incluso para la Unión en su conjunto. Porque estamos en un mundo en el que la dimensión europea resulta relativamente pequeña, donde nuestros competidores son China, India, Estados Unidos, Pakistan, Japón... países con una población de cientos o miles de millones.
Uno de los pocos elementos de mejora de competitividad y de crecimiento que tenemos en cualquier país europeo, como España, Alemania, Italia o Francia, es precisamente la realidad del mercado europeo. Si en vez de impulsar dicha realidad (un mercado de 450 millones de ciudadanos, con una capacidad adquisitiva importante) nos la cargamos, estamos perdiendo uno de los pocos elementos que tenemos de competitividad.
Gracias a la política económica impulsada por el gobierno de Aznar, en los últimos años España ha sido una de las economías que más radicalmente ha cambiado, abriéndose al exterior y donde los propios empresarios españoles han decidido dar un salto significativo hacia el exterior. Ahora mismo estamos viendo cómo empresas de todo tipo están saliendo fuera no sólo a exportar, sino para conseguir un mejor posicionamiento en los mercados exteriores. Y ese es el camino por el que hay que seguir.

¿Y no supone una contradicción que las empresas españolas salgan al exterior y a su vez asistamos a restricciones como, por ejemplo, el caso de E.ON y su entrada en Endesa?

La contradicción es que el Gobierno español se está equivocando y se lo están diciendo desde la misma Comisión Europea. No es que nuestras empresas se equivoquen, sino que las compañías españolas continuán manteniendo una estrategia de internacionalización, de salir a los mercados internacionales.

¿Hasta qué punto cree que es importante para Europa contar con una política inmigratoria común?

Si tenemos un mercado interior y libertad de movimiento de los trabajadores, es obvio que el trabajador de terceros países que llega a España puede quedarse en este país o irse a cualquier otro país europeo. Por tanto, lo que suceda en España puede tener unas consecuencias en los otros países, siempre hablando de inmigración legal. Sin embargo en el caso de la inmigración ilegal, no hay que perder de vista que en el conjunto de países europeos no existen fronteras. En consecuencia, son las fronteras exteriores, que corresponde sobre todo a los países periféricos protegerlas, defenderlas y controlarlas, las que afectan al conjunto de la UE. En ese sentido es clave coordinar una política para que esa protección y control de fronteras estén debidamente articulados a nivel europeo por unos criterios semejantes, al igual que el reparto de cargas en gastos y responsabilidades. Este es uno de los terrenos en que, a lo largo de los próximos años, la Unión Europea tendrá que dar más pasos adelante.

 

¿Otro de esos pasos será cómo integrar a las segundas generaciones de esos inmigrantes?

Estamos ante un verdadero problema, porque a estas alturas es evidente que no han funcionado bien ni el modelo británico, ni el francés. Esta es una cuestión que tenemos que afrontar, dadas las dificultades existentes para gestionar esa inmigración. También hay que destacar que el mayor éxito en gestión de inmigración lo tiene Estados Unidos. En Estados Unidos se obliga a aprender inglés para conseguir la nacionalidad americana, así como conocimientos sobre la Constitución, es decir se exigen una serie de pasos que implican claramente una voluntad de participar en esa comunidad ¿En España se exige que sepa hablar correctamente español para obtener la nacionalidad? Y por supuesto también hay que dejar claro que la inmigración no puede sustituir a la natalidad. En nuestras sociedades tenemos una falta de fuerza demográfica que es muy preocupante.

Cambiando de tercio, ¿se aventuraría a predecir cuál va ser el segundo acto en la tensión mantenida por Irán frente a Estados Unidos?

Tengo la impresión de que Irán va a seguir adelante con el programa de construcción de centrales nucleares para producción de electricidad. Tenemos que ver si, gracias a las presiones internacionales, por lo menos se obtienen unas determinadas garantías que aseguren que Irán no dispondrá de armas nucleares, aunque me temo que no será así. Los actuales responsables políticos iraníes ya han manifestado su deseo de que desaparezca el estado de Israel, lo que supone un fortísimo elemento de inestabilidad en una zona muy caliente y donde se concentran gran parte de las reservas petrolíferas y gasísticas mundiales.

Y a nivel de terrorismo internacional, ¿cree que existe una política coherente dentro del marco europeo?

Creo que estamos en el buen camino. El propio gobierno de Aznar ya tuvo un papel muy protagonista en esta materia y no cabe duda de que el atentado del 11 de septiembre en Estados Unidos facilitó que se avanzara en este terreno, muy sensible para los países de la Unión.
Se han dado pasos de gigante, no sólo en definición de terrorismo, euro orden, listado de terroristas internacionales, lucha contra el blanqueo de dinero negro..., sino además en cuestión de compartir información, colaboración de servicios secretos y policía, etc. Y estoy segura de que seguiremos avanzando y mejorando en este terreno, porque uno de los grandes riesgos es el terrorismo internacional.

Dentro del contexto de política exterior, ¿qué asignaturas tenemos pendientes para hacer frente con seguridad al proceso de globalización en el que estamos inmersos?

El gobierno de Aznar entendió perfectamente cuáles eran las claves del siglo XXI para montar una estrategia de posicionamiento y apoyar y defender los propios valores de sociedad, respecto a democracia, libertad, Estado de derecho o la no discriminación femenina. A su vez también hay que tener muy claro dónde están tus intereses y cómo puedes defenderlos mejor y hacer que sean compartidos por otros.


En consecuencia, en política exterior, por ejemplo, en Iberoamérica donde la empresa española ha hecho un gran esfuerzo de presencia y apoyo al desarrollo de esos países, evidentemente un gobierno sensato tiene que apoyar a la empresa española y no dejarla en la estacada, como ha hecho el Gobierno actual.

¿Cómo se ve desde Europa el denominado proceso de paz del País Vasco?

Se ve con gran expectación, con la respiración un tanto contenida y esperando que todo salga bien y que se recupere la normalidad democrática en el País Vasco, sin pagar un precio político. Lo que sería terrible es que el presidente de Gobierno entregara ahora a ETA, que estaba totalmente debilitada y contra las cuerdas, aquello que no se ha dado cuando estaban asesinando. Toda persona de buena voluntad tiene que pensar que a ver si, de una vez por todas, se acaba con el terrorismo y recuperamos la libertad en un rincón de Europa, donde no existe ni la libertad de opinión. De todas formas, a mí no me gusta hablar de proceso de paz, porque eso significa que existe una guerra, que hay dos bandos, mientras que lo único que existen son unos asesinos.

¿Cómo se ve desde Europa el denominado proceso de paz del País Vasco?

Se ve con gran expectación, con la respiración un tanto contenida y esperando que todo salga bien y que se recupere la normalidad democrática en el País Vasco, sin pagar un precio político. Lo que sería terrible es que el presidente de Gobierno entregara ahora a ETA, que estaba totalmente debilitada y contra las cuerdas, aquello que no se ha dado cuando estaban asesinando. Toda persona de buena voluntad tiene que pensar que a ver si, de una vez por todas, se acaba con el terrorismo y recuperamos la libertad en un rincón de Europa, donde no existe ni la libertad de opinión. De todas formas, a mí no me gusta hablar de proceso de paz, porque eso significa que existe una guerra, que hay dos bandos, mientras que lo único que existen son unos asesinos.

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