En los últimos años, el fenómeno de la inmigración en España se ha
incrementado notablemente: de los 600.000 inmigrantes estimados en 1998, hemos pasado a 3,5 millones.
Según un estudio realizado por Peoplematters, el 53% son hombres y el 47% mujeres. Otro estudio, elaborado
por la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración, concluye que, a finales de 2004, los marroquíes
constituían el colectivo más numeroso entre los inmigrantes con 386.958 personas, seguidos por
ecuatorianos (221.549), colombianos (137.369), británicos (128.283), rumanos (83.372), italianos
(72.032), chinos (71.881), peruanos (71.245), alemanes (69.719), argentinos (56.193) y portugueses
(50.955), además de otras nacionalidades. La mayoría de ellos están instalados en las grandes capitales,
como Madrid y Barcelona, además de la comunidad valenciana, Andalucía y Canarias, principalmente.
No hay duda de que estas personas vienen a España con la esperanza de hallar un trabajo, una ayuda, el
desarrollo de una oportunidad, o incluso una nueva vida. Los casos son diversos y, hasta la fecha, los
inmigrantes han ido llegando, de forma legal e ilegal y, en nuestro país se les ha ido acogiendo con mayor
o menor acierto. La experiencia acumulada ha contribuido al desarrollo de mejoras de todo tipo:
legislativas, de atención social, sanitaria, educacional, de inserción laboral y muchas otras, que tienen
amplia visibilidad en los medios de comunicación de masas.
Sin embargo, la preocupación social sobre este tema se ha incrementado a partir de 2005. Como prueba
de ello, el Barómetro de Opinión publicado por el CIS, en diciembre de 2005, muestra que la inmigración
es el segundo tema que preocupa a los españoles, por debajo del paro, que está en primer lugar.
La inmigración ha supuesto un cierto choque cultural y ha sido fuente de algunas tensiones sociales y
laborales en algunos ámbitos.
A pesar de ello, si bien la inmigración comporta este tipo de problemas, el valor del intercambio que
conlleva es más valioso, máxime si tenemos en cuenta que se ha convertido en un elemento importante
para el mayor progreso económico de las sociedades desarrolladas.
El historiador Francisco Sacristán señala que: “el eje central de las políticas activas de empleo
destinadas a los inmigrantes, desde un punto de vista constitucional, no debe ceñirse a una mera regulación
de los flujos laborales y menos aún a un exclusivo control de entrada y permanencia, sino que debe, además,
apoyar los procesos de convivencia e integración, en tanto en cuanto estamos ante verdaderos fenómenos de
asentamiento de población, que requieren un adecuado y justo tratamiento”.
Actualmente, se trabaja desde muchos frentes para que estas irregularidades sean cada vez menores,
siendo clave la colaboración de los empresarios y la administración para conseguirlo.
La relación entre el entrepreneurship y la inmigración tiene dos claras vertientes: por un lado, los
empresarios proporcionan trabajo a un amplio sector de inmigrantes y, por otro lado, una parte de los
inmigrantes se convierte a su vez en empresaria.
Los inmigrantes pueden conseguir empleo en empresas españolas a través de muchos canales:
transmisión oral, respuesta a demandas que aparecen en los medios de comunicación, Internet y otras.
Sin embargo, un importante complemento a los canales anteriores es el representado por las organizaciones
con probada vocación social. Así, profundizando en el tema, es posible ver que existen muchas iniciativas
en toda la geografía española que desarrollan servicios de ayuda y asesoramiento a inmigrantes. Algunos
ejemplos que destacan son los siguientes:
DE ÁMBITO NACIONAL
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales: entre las actuaciones que realiza para inmigrantes, se pueden
citar el establecimiento de acuerdos con las comunidades autónomas para distribución de créditos
presupuestarios destinados a la realización de Programas de Servicios Sociales. En la distribución de
estos créditos, se tiene en cuenta, en cada comunidad autónoma, el número de extranjeros con tarjeta o
permiso de residencia del régimen general, el número de trabajadores extranjeros afiliados al Régimen
Especial Agrario y situaciones especiales de ciertas comunidades autónomas, en lo que respecta al gasto
que les puede suponer atender llegadas no controladas de inmigrantes.
Otro tipo de acción es la provisión de subvenciones a entidades, sin ánimo de lucro, que realicen sus
actividades y programas a favor de determinados colectivos desfavorecidos, cumpliendo determinados
requisitos. Asimismo, el ministerio ofrece información y ayuda en todo tipo de temas relacionados con la
normalización de los trabajadores extranjeros, su contratación, solicitudes de regularización de
permanencia y similares.
Instituto Nacional de Empleo (INEM): el Estado español envía contingentes de ofertas de trabajo a los
países emisores de inmigrantes más frecuentes, con el ánimo de informar de las necesidades y posibilidades
de cubrir puestos de trabajo por parte de remesas inmigrantes. Por ahora, los sectores más ofertados han
sido: agricultura, hostelería y restauración, industria y servicio doméstico, junto con otros servicios en
que ha habido bastante oferta de empleos cualificados.

Cruz Roja: ha puesto en marcha un Plan de Empleo para mejorar la inserción social de colectivos
vulnerables, entre los que se halla el de inmigrantes. Este trabajo se canaliza a través de los
Servicios Integrados de Empleo (SIE), desde donde, a través de personal especializado en formación y
empleo, se contribuye a dar respuesta a las necesidades de Recursos Humanos de las empresas. Cruz Roja,
lleva a cabo, en colaboración con empresas, diferentes programas de Orientación, Formación Profesional
e Intermediación Laboral. En el marco de este plan, la organización desarrolla actuaciones específicas
de formación y empleo para inmigrantes a través de la Red Inter.-Labor@ creada para gestionar y
ejecutar el Programa Operativo “Lucha contra la Discriminación”, cofinanciado por el Fondo Social
Europeo.
Las empresas colaboran con Cruz Roja realizando diseños, desarrollos y ejecución de planes formativos
concretos; sensibilización de sus trabajadores, aportaciones económicas, difusión entre sus clientes y
proveedores, oferta de puestos de prácticas para algunos participantes y, contratación de personas.
A través de este tipo de acciones y experiencias, también pueden elaborar y difundir (mediante su
página web, por ejemplo), su estrategia corporativa de responsabilidad social. La Cruz Roja difunde,
mediante sus instrumentos de comunicación, los acuerdos alcanzados con las empresas que participan en
su Plan de Empleo. El coste para las empresas, salvo aportaciones voluntarias es gratuito.
La Unión General de Trabajadores (UGT) ha editado un Manual de Técnicas de Búsqueda Activa de Empleo
para inmigrantes y tiene un Departamento Confederal de Migraciones. En el manual, también se informa a
los inmigrantes de la terminología legal asociada al mercado laboral y empresarial. Finalmente,
el sindicato ofrece sus centros de asesoramiento e información sociolaboral para inmigrantes, a los que
cualquier persona puede dirigirse en busca de ayuda.
DE ÁMBITO REGIONAL
Servicio Regional de Empleo de la Comunidad de Madrid: tiene un Programa de Formación para Inmigrantes
enmarcado en el Plan Regional para la Inmigración. Su objetivo es llevar a cabo acciones formativas que
les permitan acceder al mercado laboral en igualdad de condiciones que los trabajadores nacionales.
Para llevar a cabo este Programa de Formación, el Servicio Regional de Empleo realiza convenios
específicos con entidades sin ánimo de lucro, que trabajan y conocen la realidad del colectivo de
inmigrantes en la Comunidad de Madrid. También contribuye a canalizar ofertas y demandas de empleo y a
formar emprendedores.
Consejerías de empleo de diversas comunidades autónomas: las de Andalucía, Aragón, Cataluña
y Madrid, cuentan con Planes Integrales para la Inmigración. En Andalucía se contempla la problemática
de la regularización y de la entrada ilegal de inmigrantes. En Aragón se valora la ayuda que representa
la inmigración para paliar la despoblación de algunas zonas. En Cataluña y Madrid se analizan las
necesidades de formación y el impacto económico de la inmigración. En todas ellas existen servicios
de atención a los inmigrantes.

DE ÁMBITO LOCAL
Los ejemplos son muy numerosos y, prácticamente cada municipio español desarrolla algún tipo de
iniciativa para favorecer la inserción laboral de inmigrantes. Todos los ayuntamientos tienen un
servicio de empleo al cual poder recurrir. También hay centros de información juvenil, de información
de la mujer, colegios profesionales, cámaras de comercio, asociaciones empresariales, de inmigrantes,
sindicales, ONG y otros. Programas como Cidade Máis en Pontevedra, con formación y promoción de
emprendedores, acciones como la del Ayuntamiento de Gijón en que el consistorio ofrece ayudas a la
contratación de inmigrantes, son muestras del tipo de inquietudes que se promueven a nivel local.
Lo anterior no es más que una muestra de todas las acciones que se están llevando a cabo para afrontar
una situación que no tiene precedentes en nuestro país. Por consiguiente, de forma progresiva y no
siempre bien coordinada, son muchos los frentes que tratan de proporcionar empleo a los inmigrantes
en nuestras empresas. Sin embargo, y como se ha explicado anteriormente, ésta es una de las facetas del
fenómeno: lo que nuestra sociedad trata de aportar en materia de empleo a este colectivo. La otra
faceta remarcable es la iniciativa que parte del propio inmigrante para crear su propio empleo e
incluso ofrecer trabajo a otros.
INICIATIVA EMPRENDEDORA DE LOS INMIGRANTES EN ESPAÑA
El escenario, antes descrito, no estaría completo sin los datos referentes a la creación de empresas
por parte de los inmigrantes. Según el INE, en el año 2005, uno de cada cuatro nuevos autónomos durante
los siete primeros meses ha sido extranjero, de forma que ha habido un aumento del 14% de afiliados a
este régimen en el colectivo de inmigrantes.
Las causas que motivan este fenómeno son diversas: apertura de negocios encaminada a proporcionar
servicios al propio colectivo; reglamento de extranjería flexible para aquellos que quieran
establecerse por cuenta propia y alternativa frente al desempleo o finalización de contratos. Entre
los negocios más habituales se hallan los locutorios, los restaurantes de comida autóctona de los
países de origen, tiendas de ropa, alimentación, de artesanía, transportes y otros.
El Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2005 para España, elaborado por el Instituto de
Empresa, ha estimado que, de la tasa total de actividad emprendedora early stage, es decir, porcentaje
de empresas nacientes (hasta tres meses de actividad) y nuevas (entre tres y 42 meses de actividad),
un 0,2% corresponde a iniciativas de inmigrantes.
Teniendo en cuenta que la tasa total de actividad emprendedora early stage es de un 5,4% para el total
de España, la proporción no es desdeñable y comienza a ser relevante.
En el Informe GEM se han distinguido dos grupos de inmigrantes: los que vienen por necesidad y los que
vienen por otros motivos. Los primeros proceden de países con situaciones económicas, políticas y
sociales que fomentan la emigración hacia otros destinos, que ofrezcan mejores perspectivas de
supervivencia y desarrollo (Magreb, países latino-americanos, algunos países de Europa del Este) y,
los segundos, son personas que proceden de países desarrollados.
La distinción es importante porque las características de la actividad emprendedora son diferentes en
estos colectivos y, también con respecto a la que desarrollan los españoles.
En general, los inmigrantes son proporcionalmente más emprendedores que los españoles, especialmente,
los que vienen por necesidad. Las cifras son las siguientes:
Los inmigrantes que vienen por necesidad emprenden en mayor medida que los otros por no tener mejores
alternativas de trabajo, mientras que los que vienen por otros motivos, y los españoles lo hacen,
proporcionalmente, más por aprovechar una oportunidad. Los inmigrantes reproducen las características
de la actividad emprendedora de sus países de origen. Para los que vienen por necesidad: una tasa
elevada de iniciativas, negocios más jóvenes, menos consolidados, que han requerido una menor inversión
inicial, con voluntad de crecimiento en empleo, muy orientados al consumidor, y menor capacidad de
innovación, expansión en el mercado e internacionalización. Para los que vienen por otros motivos:
una tasa menos elevada de iniciativas, negocios más consolidados, que han requerido una inversión
inicial notable, con mayor penetración en sectores de transformación, servicios a empresas, mayor
capacidad innovadora, menor voluntad de creación de empleo y más internacionalización.

En el perfil del emprendedor inmigrante, se ha observado una edad media inferior (38 años) a la del
emprendedor español (41 años), así como una mayor participación femenina. La renta mensual de los
inmigrantes por necesidad es inferior a la de los otros colectivos, pero su nivel de estudios medio
no está muy por debajo del español. Hay muchos inmigrantes por necesidad que proceden de Latinoamérica
y países del Este de Europa con estudios superiores finalizados. La barrera de las convalidaciones
supone un problema para muchos de ellos, por lo que nuestra Administración tiene que analizar en qué
forma se puede ir solucionando este problema sin, al mismo tiempo, generar una desventaja para nuestros
propios licenciados.
Los emprendedores inmigrantes crean microempresas, pero un 4% se aproxima a tamaños medianos. Su
contribución al tejido empresarial español ya es una realidad y, se espera un fuerte incremento de
su presencia en los próximos años. Los inmigrantes que proceden de países desarrollados han visto en
España oportunidades de inversión en negocios como la hostelería, la construcción y el sector
inmobiliario, por lo que tienden a ubicarse en las zonas costeras y con gran atractivo turístico.
En el Informe GEM se ha prestado especial atención a la financiación de iniciativas, porque entre las
medidas que se están tomando para ayudar a estos colectivos, despunta la concesión de microcréditos, de
origen público, destinados a emprender. Los emprendedores nacientes que han emigrado a España por
necesidad utilizan más fuentes de financiación que los que han venido por otros motivos. La
financiación de estos últimos se basa más en el crédito bancario y mucho menos en la familia y los
amigos o conocidos. Por otra parte, las ayudas gubernamentales no forman parte de sus alternativas de
financiación, mientras que en el caso de los inmigrantes por necesidad, dicha fuente constituye un
apartado importante.
EL MICROCRÉDITO
El microcrédito es una fórmula de inestimable valor para impulsar la creación empresarial del
inmigrante que viene por necesidad a nuestro país. Los microcréditos son préstamos que financian
pequeñas actividades generadoras de ingresos, tales como autoempleo o microempresas. Son alternativas
al aval bancario clásico y, en ocasiones, complementarias a cualquier otro tipo de ayudas públicas.
Experimentada con éxito en el hemisferio Sur, se ha ido extendiendo en el hemisferio Norte y,
actualmente se aplica en muchos países, entre los que está España.
Una de las preguntas que es fácil hacerse acerca de este canal de financiación es ¿qué tipo de
inmigrantes tienen derecho a solicitar microcréditos y qué se puede hacer para incrementar la
posibilidad de conseguirlos?
El visado, permiso de trabajo y de residencia, contar con un proyecto bien planificado y con garantías
de viabilidad, proporciona mayor accesibilidad a este tipo de créditos. Aparte de las instituciones
gubernamentales, también hay entidades financieras regionales que ofrecen esta fórmula. Por eso, aún
siendo más conocida la línea de microcréditos ICO-2005 del Instituto de Crédito Oficial, hay otras
iniciativas locales atractivas. En Asturias, por ejemplo, Cajastur ofrece microcréditos dedicados
a inmigrantes que quieran emprender en esta región, con cuantías de hasta 10.000 euros, sin
necesidad de avales ni garantías, a un interés fijo del 5,5% y un plazo de devolución de 36 meses.
La Junta de Andalucía ha creado un Programa de microcréditos sin aval para la zona de Granada.
Conceden hasta 15.000 euros, sin aval ni comisiones a un interés fijo del 5,5% y a devolver en cuotas
mensuales, etc.
Datos del Banco Mundial de la Mujer, entidad pionera en este terreno, indican que, en España,
los microcréditos son cada vez más utilizados por las mujeres inmigrantes. Los préstamos de este
tipo se atribuyen principalmente, a las cajas de ahorro, pero sólo en España, el Banco Mundial de
la Mujer ya ayudado en la creación de más de 2.500 empresas.
Una práctica que podría implantarse a corto plazo y que ya se ha experimentado en otros países es la
unión de empresas en federaciones o asociaciones. Esta práctica posibilitará el acceso a créditos,
organizando a sus integrantes y tendiendo “un puente” entre ellos y proveedores de microcréditos.
Si estas asociaciones formasen departamentos de tipo social, estos ayudarían en la integración de
las familias de los microempresarios al desarrollo social de las organizaciones, generando eventos,
buscando fondos de inversión y analizando las oportunidades que puede ofrecer el entorno en que se
hallen ubicadas.
Las expectativas del desarrollo de microcréditos de procedencia pública son buenas: en los Presupuestos
Generales del Estado se han incrementado los fondos para inmigración y políticas sociales. En el debate
de los Presupuestos del Estado para 2006 se acordó un aumento del Fondo para la Inmigración en un 50%,
lo que supone un más que notable avance.
En España, los microcréditos que se entregan oscilan entre los 10.000 y los 25.000 euros y, los
requisitos generales para acceder al préstamo son el compromiso personal del solicitante, más tres
personas que apoyen su idea. El negocio deberá aportar estabilidad laboral y el aval es el propio
proyecto. Mayoritariamente es la entidad quien estudia el proyecto y analiza su viabilidad.