DANIEL FORTE, Doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte por la Universidad de León y Profesor de la Universidad Europea de Madrid.
CLAUDIA FERNÁNDEZ PICIOCHI, Executive MBA Instituto de Empresa 2004 y Colaboradora de la Unidad de Responsabilidad Corporativa del IE.
 
 
   
 
 
 
   
 

 


Agregando valor de forma
integral al empleado

 

Los denominados “Programas Corporativos de Salud y Bienestar” (en inglÉs “Corporate Fitness/Wellness”) estÁn considerados como una estrategia que impacta positivamente, no sÓlo a nivel de los empleados sino tambiÉn en la cuenta de resultados de las empresas, al mejorar la productividad y, consiguientemente, en la generaciÓn de Valor para el accionista, tal y como se apuntÓ en el panel de la reciente Conferencia Anual de Antiguos Alumnos diciendo que “se crea valor con un equipo de direcciÓn motivado”.



La inactividad física y los malos hábitos alimentarios tienen sus consecuencias económicas directas que, en un principio fueron analizadas como costes directos al sistema de salud y tomados como indirectos al sistema productivo, y hoy en día pueden demostrarse como directos al mismo.

La Responsabilidad Social Corporativa fue un importante avance al evidenciar, a través de los principios propuestos, que un empleado con ciertos estándares laborales, resulta en un trabajador con mayor productividad. La formalización de este nuevo papel de las empresas en la sociedad provoca un replanteamiento sobre la función y responsabilidad en un entorno integral, resaltando los impactos y la percepción que generan en los distintos grupos que conforman la misma.

Empleados “en forma”, se traduce en una reducción del absentismo laboral, evitando bajas temporales con los consecuentes desfases de trabajo y producción que, a su vez, tienen consecuencia tanto personales como empresariales. La Universidad de Gales publicó un trabajo de investigación en el cual demostró que un programa Fitness In Company, al mejorar el humor, el estado psicológico y físico de los empleados, se traduce en un empleado con satisfacción laboral, menos días de absentismo laboral, logrando un mayor rendimiento del trabajo y obteniendo beneficios claramente cuantificables.

Los denominados “Programas Corporativos de Salud y Bienestar” (en inglés “Corporate Fitness/Wellness”) están considerados como una estrategia que impacta positivamente, no sólo a nivel de los empleados sino también en la cuenta de resultados de las empresas, al mejorar la productividad y, consiguientemente, en la generación de Valor para el accionista, tal y como se apuntó en el panel de la reciente Conferencia Anual de Antiguos Alumnos diciendo que “se crea valor con un equipo de dirección motivado”.

Cada vez más empresas invierten en la salud de sus empleados, entendiéndolas como inversiones que añaden Valor, mejoran el proceso de producción, generan un mayor apego y lealtad, reducen los gastos médicos e incrementan la satisfacción general, lo que otorga beneficios integrales a largo plazo.

Así, por ejemplo, Roche Diagnostics Corp facilitó el acceso al fitness en el lugar de trabajo, abriendo un centro de bienestar para 3.500 empleados y un sistema de incentivos monetarios para quienes optaran por este sistema y pudieran evidenciar los logros obtenidos. El seguimiento, control y manejo de incentivos de los empleados bajo este programa era realizado por una empresa externa de Corporate Fitness, permaneciendo de esta manera Roche lejos de los problemas de salud personales de los empleados. Asimismo, Roche ofrece un programa de ejercicios adaptado a los objetivos y preferencias personales, valoración médica de riesgos de salud, seminarios de prevención y promoción. Como resultado Roche redujo importantes costes en visitas médicas y ganó en productividad de los empleados y además de ese beneficio monetario la compañía siente que el programa eleva el bienestar general.

Otra iniciativa tomada en Montreal a través de un club muy activo llamado “Montreal Amateur Athletic Association” (MAA) cuenta con 2.800 miembros, pertenecientes a 109 compañías que han firmado un programa de Corporate Fitness con casi 14.000 empleados, cuyo coste (de un 50 al 100%) reembolsan las empresas a sus empleados, dependiendo del nivel de dirección y el grado de asistencia al club. Normalmente este reembolso se ofrece a todo el personal, aunque algunas compañías prefieren ofrecerlo solamente a aquellos niveles directivos que tienen una mayor exigencia de estrés, viajes y comidas de trabajo.

Según un informe realizado por The National Business Group on Health, el 93% de las compañías de Estados Unidos realiza algún tipo de promoción de salud relacionada con estrés, nutrición y ejercicio. Por su parte en España, la Universidad Europea de Madrid, muy comprometida con la formación e investigación en temas de deporte y salud, conjuntamente con entidades del sector fitness, está realizando un estudio entre las 200 principales empresas de España por número de empleados, en el cual se evaluarán las actividades que las mismas realizan en este sentido.

Es necesario, desde la óptica de creación de valor para empleados y sus familias, propiciar en las empresas una cultura de salud laboral, modificando el comportamiento y la mentalidad de las personas y, como resultado de los esfuerzos de promoción de la salud, los directivos y empleados podrán sentir un nuevo nivel de energía dentro de la organización a través de los “Programas Corporativos de Salud”, cuyas ventajas son: mejorar la salud y aumentar la energía de los empleados, aumentar la satisfacción de los empleados en el trabajo y en el hogar, reducir el absentismo por enfermedad, aumentar la productividad unitaria por mejor capacidad de concentración y mayor energía.

Las empresas dedicadas a la gestión de los “Programas Corporativos de Salud” diseñan programas a medida para las compañías, estructurando las actividades según los objetivos, disponibilidad y resultados de las acciones implementadas para luego realizar prescripciones individualizadas a cada uno de los empleados acerca de: actividad física (fitness, deportes, pilates, wellness) según preferencias, pruebas de aptitud y accesibilidad a los mismos, nutrición, y hábitos saludables dentro y fuera del trabajo. Una vez propuestos los planes individualizados, se realizan seguimientos personalizados del programa diseñado para cada empleado. Como elementos complementarios al ejercicio físico y la nutrición recomendadas en estos programas, se suelen impartir seminarios y talleres a medida sobre: nutrición. relaciones interpersonales, control del estrés, acondicionamiento físico y postural, y mejora del rendimiento cardiovascular.

Estos mensajes impartidos por las mismas empresas que crean los “Programas Corporativos de Salud” motivan sicológicamente a los empleados y ayudan a comprender los beneficios de llevar una vida más sana.

Este tipo de programas son relativamente nuevos en España, aunque en otras lugares del mundo forman parte de la Responsabilidad Social Corporativa de muchas empresas, ya que sus trabajadores son las células del organismo de la empresa.

Cabe esperar que en línea con la obligación que tiene el Estado de incentivar a las empresas en temas de formación, desarrollo y seguridad laboral, estos “Programas Corporativos de Salud” sean un motivo idóneo para conceder ventajas fiscales y tener así un incentivo adicional para el empresario.

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