GEM España 2006
ALICIA CODURAS
Directora Técnica del Proyecto GEM en España, IE Business School
En el caso español, el esfuerzo conjunto del Instituto de Empresa, socio internacional y anfitrión del Proyecto en España, y de los 14 equipos regionales asociados al mismo, el año 2006 ha supuesto la consecución del mapa completo de las comunidades autónomas, en cuanto a la medición y análisis de su actividad emprendedora, así como la primera edición de Informes GEM de ciudades (Cuenca, Ciudad Real y Cádiz).
Asimismo, el proyecto español proporciona información sobre actividad emprendedora inmigrante, rural y urbana, valoración del impulso universitario a que los jóvenes consideren la alternativa empresarial y otros temas que están resultando de utilidad para el diseño y corrección de las políticas públicas aplicadas a la creación empresarial.
Los resultados que muestra la edición española 2006 del Observatorio GEM son muy positivos y se interpretan como el fruto más notable de los últimos años de inversión, por parte de las instituciones públicas y privadas, en el fomento del espíritu emprendedor. Así, el índice de actividad emprendedora total (conocido como TEA), que mide el porcentaje de población activa involucrado en iniciativas emprendedoras de hasta 42 meses de actividad, asciende del moderado 5,4% registrado en 2005, a un 7,3% en 2006, acusando un incremento global del 35,2%.
DESPLIEGUE DE LA ACTIVIDAD EMPRENDEDORA
Este despliegue de la actividad emprendedora, esperado a lo largo de varios años, parece ser la respuesta al amplio conjunto de medidas que se vienen tomando en este ámbito en los últimos años. Los ejemplos no tendrían cabida en este artículo, pero se pueden destacar: el Plan de Fomento Empresarial, implantado por la Dirección General de Política de la PYME; la celebración del Día del Emprendedor en las comunidades autónomas; la cada vez mayor oferta de las escuelas de negocios y universidades de materias relacionadas con la formación emprendedora; la apertura de ventanillas únicas y múltiples servicios de asesoramiento para emprendedores, así como de incubadoras y centros de transferencia de I+D y muchos más.
Gracias a la combinación de estos esfuerzos y al buen clima económico que se disfruta en la actualidad, el resultado del año 2006 sitúa, por vez primera, a España, como el cuarto país más emprendedor en el entorno de la UE, lo cual es síntoma de nuestra convergencia en las políticas que más impulso están recibiendo en la actualidad.
Sin embargo, el análisis regional completo ha puesto de manifiesto las diferencias y peculiaridades existentes en cada comunidad autónoma por lo que a la creación empresarial se refiere. Con respecto a este tema, en 2006 hay siete comunidades que presentan un índice de actividad emprendedora (TEA) por encima de la media nacional, una que coincide con la media y nueve por debajo de la misma.
Madrid encabeza la lista con algo más de un 9% de población activa involucrada en iniciativas emprendedoras, y le siguen de cerca: Aragón, Cataluña y Extremadura, que superan el 8%. La actividad es notable en Canarias, Castilla-La Mancha, la Comunidad Valenciana y Cantabria, con cifras que superan el 7%, moderada en Castilla y León, Murcia, Navarra, Andalucía y Galicia, con porcentajes en torno al 6%, algo baja en Asturias y el País Vasco, más en torno al 5% y, la más baja y situada en un 4,15%, es la que corresponde a las Islas Baleares.
Los análisis realizados en torno a la explicación de la variabilidad de la actividad emprendedora regional proporcionan la siguiente conclusión general: el desarrollo medido en términos de PIB no guarda relación estadística con el hecho de tener una mayor o menor actividad emprendedora. Las condiciones del entorno para emprender y el trasfondo cultural son las responsables de que en unas autonomías haya más actividad que en otras.
El modelo regional general que se ha hallado indica que las zonas en que se perciben más oportunidades, más se invierte en formación emprendedora, la sociedad valora al empresario y las instituciones aplican medidas más acordes con las necesidades de los emprendedores, son las que tienen más posibilidades de alcanzar índices elevados de actividad emprendedora. Sin embargo, en las regiones españolas casi nunca se dan todas estas condiciones a la vez. La mayoría de las regiones que son muy emprendedoras deben este hecho a que su propia población impulsa la creación empresarial o a que existen muchas oportunidades, todo lo cual pasa por encima del marco institucional o de la formación empresarial. Con ello se quiere indicar que si, a pesar de que los territorios no tienen las condiciones necesarias para emprender en el estado deseable, la actividad llega a ser muy notable, cabe imaginar que ésta podría ser aún más elevada si se incidiese en mejorar aquellos factores que no acompañan. Aragón ha sido, en 2006, la comunidad autónoma en que los expertos GEM han percibido un mejor estado de todos los factores que inciden directamente en el índice de actividad emprendedora. Por consiguiente, no hay duda de que el desarrollo de grandes proyectos como la EXPO, la inversión en infraestructuras, la implicación institucional y la mejora de la formación han dado como resultado, para esta región, la creación de muchas actividades satélite de la principal y la aparición de un importante contingente de nuevos empresarios.
GEM seguirá analizando la evolución del mapa regional emprendedor en las próximas ediciones y proporcionando información de calidad, que complemente a la estadística oficial, como viene sucediendo desde el año 2000. En 2007, una de las novedades importantes es la adhesión de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla al proyecto, lo cual va a permitir mostrar, no sólo el mapa regional, sino el nacional al completo.